Simon Bolivar Facts


Lucha por la independencia

Expresiones de malestar y rebelión ya existían en la América Hispana, pero no fue hasta 1808 que el movimiento de independencia perturbó la sólida estructura del Imperio Español. Ese año Napoleón ocupó la Península Ibérica, depuso a la dinastía Borbónica y nombró a su hermano José rey de España. Todas las colonias se negaron a

reconocieron al usurpador pero estaban divididos sobre la política que debían seguir. Algunos continuaron adhiriéndose a la familia real española, pero otros se inclinaron por la independencia y el autogobierno. La lucha se libró desde México hasta el Cabo de Hornos, pero dos provincias tomaron la delantera: Argentina, llamada entonces Virreinato de la Plata, y Venezuela. El 19 de abril de 1810, el capitán general español en Caracas fue derrocado, y una junta de ciudadanos nativos se hizo cargo de sus funciones. La participación de Bolívar en estos acontecimientos sigue siendo un tema de controversia. Tres meses después fue enviado a Londres para obtener la ayuda de Inglaterra, pero su misión fue un fracaso. Regresó a Venezuela, y fue seguido por Francisco de Miranda, un líder en el conflicto con España.

Huyendo a la vecina provincia de Nueva Granada (hoy Colombia), Bolívar organizó un nuevo ejército, derrotó a los españoles y liberó a Venezuela en agosto de 1813. Fue nombrado dictador pero pronto se enfrentó a disensiones internas que llevaron a la guerra civil. Obligado de nuevo a huir, se refugió en Jamaica y volvió a intentar conseguir el apoyo británico para su causa. Aunque este esfuerzo fue en vano, uno de sus

el más famoso manifiesto fue compuesto allí: la “Carta de Jamaica”.

Obteniendo ayuda de la pequeña república de Haití, Bolívar se puso de nuevo en camino hacia Venezuela, y un año más tarde, en 1817, logró la victoria en las llanuras del valle del Orinoco. Allí encontró una reserva sin explotar de materia prima y mano de obra. Siguieron dos años más de luchas inconclusas antes de que Bolívar tomara la repentina decisión de atacar a los españoles por la retaguardia, es decir, desde Nueva Granada. En una de las operaciones más audaces de la historia militar, cruzó los Andes y derrotó a las fuerzas monárquicas en Boyacá el 7 de agosto de 1819.

República de Colombia

Cuando Bolívar entró en la capital, Quito, en junio de 1822, podría haber considerado su ambición cumplida. Pero sus sueños imperiales habían crecido. Al mes siguiente se reunió con el general argentino José de San Martín en Guayaquil. Estos encuentros secretos han sido fuente de considerables especulaciones, pero el resultado fue claro: San Martín renunció a su posición de Protector del Perú, dejando el campo a Bolívar. Entró en Perú en 1823 y venció al ejército real en la batalla de Junín en agosto de 1824. Sucre, a quien dejó para terminar la campaña, infligió una aplastante derrota a los españoles en Ayacucho en diciembre de 1824. La lucha por la independencia había sido ganada.

Nuevos Estados

Bolívar estaba ahora en una posición extraordinaria. Era presidente de Colombia, dictador de Perú, y presidente de la recién creada Bolivia, una región que había sido llamada Alto Perú en tiempos coloniales y que una vez había pertenecido al Virreinato de La Plata. Este nuevo país honró a Bolívar en la elección de un nombre, y él compuso su primera constitución, un documento extremadamente autocrático y utópico que duró sólo 2 años. En este momento de su carrera Bolívar albergaba ciertos proyectos muy ambiciosos, aunque no se le puede acusar de querer ser emperador; quería ser “libertador o nada”. Su propósito era la creación de un imperio andino, que se extendiera de un extremo a otro de América del Sur, y persiguió este objetivo por varios caminos.

Oposición en aumento

Por ahora la oposición a Bolívar había asumido tales proporciones que se puso en marcha una conspiración para eliminarlo. El 25 de septiembre de 1828, Bolívar escapó por minutos de los puñales de los asesinos. Durante más de un año luchó por preservar su creación política. Una guerra con Perú impidió su invasión en territorio colombiano, pero las voces de la disidencia en Venezuela, Colombia y Ecuador no fueron silenciadas. Un nuevo congreso elegido en 1830 aceptó la secesión de Venezuela y, poco después, de Ecuador. Bolívar finalmente se dio cuenta de que su objetivo era inalcanzable y admitió a regañadientes que incluso su presencia en Bogotá podría provocar más discordia.

En abril de 1830, ya agotado, Bolívar aceptó dejar su país. Posiblemente su muerte se aceleró por el fracaso de sus planes políticos, pero lo más probable es que muriera de tuberculosis, el 17 de diciembre de 1830, cerca de la ciudad de Santa Marta, Colombia.

Evaluación política

El mayor error político de Bolívar fue su incapacidad de reconocer las fuerzas del nacionalismo que pronto iban a vitalizar a los países latinoamericanos. Su deseo de dar a su mundo una base firme y estable estaba justificado, aunque sus métodos eran a menudo erróneos. América Latina ha seguido fomentando pronunciamientos y revoluciones, confirmando las más sombrías aprensiones de Bolívar. Desde que Bolívar pasó a la historia, América del Sur no ha producido su igual.

Lecturas adicionales sobre Simón Bolívar

Bolívar and the Independence of Spanish America (1946), destaca sus teorías políticas. Gerhard Masur, Simón Bolívar (1948; ed. rev. 1969), retrata a Bolívar con gran admiración pero no tan infalible. Ver también Hildegarde Angell, Simón Bolívar: Libertador Sudamericano (1930); Salvador de Madariaga, (1952); y John J. Johnson, (1952) y Simón Bolívar y la Independencia de España: 1783-1830 (1968). Entre los estudios de fondo útiles se incluye Bernard Moses,

Imperio Español en América (1947; ed. rev. 1963); Charles Gibson, España en América (1966); y Charles Gibson, ed.,


GOSTOU? PARTILHE COM OS SEUS AMIGOS!