Datos de St. Thomas Becket


A principios de 1155 Becket se convirtió en canciller del joven rey Enrique II y pronto fue su consejero de confianza; además de controlar la secretaría del rey, recaudó dinero para las guerras del rey, acompañó a los ejércitos del rey, llevó a cabo negociaciones diplomáticas y se encargó del hijo mayor del rey. En mayo de 1162 Enrique recomendó a Becket a los monjes de Canterbury como sucesor de Teobaldo; fue consagrado arzobispo el 3 de junio por el obispo de Winchester.

Pelea con el Rey

Becket sorprendió y enfureció al Rey al renunciar a la cancillería y mostrar que pretendía apoyar las grandes reivindicaciones de independencia y privilegios especiales que habían sido desarrolladas por el clero en los 50 años anteriores. Enrique estaba decidido a restaurar todos los poderes reales como lo habían sido en tiempos de su abuelo el Rey Enrique I; inevitablemente él y Becket pronto estuvieron en amargo conflicto. La primera causa seria de fricción fue el problema de los “clérigos criminales”— clérigos acusados de crímenes graves. La cuestión era si estos clérigos debían ser juzgados y castigados en las cortes del Rey o en las de la Iglesia, donde escaparían de la pena capital.

Muerte de Becket

Becket fue inmediatamente considerado como un mártir, y se reportaron milagros. Fue canonizado el 21 de febrero de 1173. Su tumba atrajo innumerables peregrinos a Canterbury y trajo gran riqueza a los monjes, que poco habían hecho por él en su vida. Fue destruida en 1538, y casi todas las representaciones de él fueron borradas por orden real, ya que su memoria era particularmente ofensiva para el Rey Enrique VIII, empeñado en establecer la supremacía sobre la Iglesia.

La lucha de Becket logró muy poco. La mayoría de las costumbres en disputa se convirtieron en ley, y los obispados de Inglaterra se llenaron de hombres que habían ayudado al Rey a oponerse a él. Pero en dos puntos importantes el Rey tuvo que ceder. En 1172, en Avranches, cuando se reconcilió con la Iglesia, aceptó permitir apelaciones de las cortes de la Iglesia en Inglaterra a la corte del Papa, sin referencia a la corte del Rey, abrogando así una de las costumbres. Y en 1176 acordó que los “clérigos criminales” fueran juzgados y castigados en los tribunales de la Iglesia, excepto los acusados de los primeros delitos. En ambos casos, la oposición de Becket y su muerte afectaron la ley de Inglaterra por casi 4 siglos.

Lecturas adicionales sobre St. Thomas Becket

Thomas Becket (1970). Una biografía popular es Richard Winston, Thomas Becket (1967). Z. N. Brooke, La Iglesia Inglesa y el Papado (1931), es el mejor estudio general en inglés. Ver también el más reciente relato de Austin Lane Poole, From Domesday Book to Magna Carta (1951; 2d ed. 1955). La personalidad de Becket es examinada en David Knowles, The Historian and Character (1963). Una útil colección de fuentes es Documentos Históricos Ingleses, vol. 2, editado por David C. Douglas y G. W. Greenaway (1953). Las lecturas pertinentes están en Thomas M. Jones, ed., The Becket Controversy (1970). Ver también la obra de Robert Speaight, Thomas Becket (1938), y la novela de A. L. Duggan, My Life for My Sheep (1955).


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