Como hechos


Squanto era miembro de la banda Patuxet de la tribu Wampanoag, que dominaba el área en la que se asentaron los colonos. Entró por primera vez en la historia escrita en 1614, como uno de los 20 indios Patuxet secuestrados por el explorador inglés Thomas Hunt. Hunt llevó a sus cautivos a España, donde los vendió como esclavos. Squanto, sin embargo, fue uno de los muchos que fueron rescatados por los frailes españoles, y finalmente se dirigió a Inglaterra, donde luego apareció como empleado de John Slaney, cuyos intereses se extendieron a la exploración en el Nuevo Mundo. Envió a Squanto en una expedición a Terranova en 1617; allí el indio conoció al explorador Thomas Dermer, con quien regresó a Inglaterra al año siguiente. La relación de Squanto con Slaney y Dermer puede haber sido de naturaleza de sirviente contratado; puede haber esperado ganarse su pasaje a casa. En cualquier caso, viajó una vez más al Nuevo Mundo con Dermer en 1619, viniendo a descansar en la región de Patuxet de su nacimiento.

Los ingleses—debilitados por el viaje, hambrientos y enfermos—mantuvieron su distancia de los indios durante el primer invierno de su residencia; la mitad de los peregrinos murieron antes de la primavera. Los Wampanoag, que habían tenido experiencias mixtas con los europeos, observaban a los recién llegados con un ojo cauteloso. En marzo, Massasoit sintió que era el momento de acercarse a los ingleses y envió a Squanto y a un compañero para tranquilizarles sobre las intenciones amistosas de los indios. Los dos organizaron una conferencia entre los líderes ingleses y Massasoit. Esa reunión resultó en el histórico tratado en el que los Wampanoag y los ingleses se comprometieron a la paz y la amistad mutuas.

“Enviado de Dios”

Squanto fue enviado a vivir con los colonos ingleses. Su guía resultó ser tan indispensable para ellos que el gobernador de Plymouth, William Bradford, se sintió movido a declararlo “instrumento especial enviado por Dios para su bien”.

Mezclado en el conflicto

En noviembre de 1623, con la llegada de más colonos ingleses que vinieron mal preparados para el invierno de Nueva Inglaterra que se acercaba, Squanto guió una expedición desde Plymouth para comerciar con los indios del Cabo Cod por maíz. Se enfermó de lo que William Bradford, que dirigió la incursión, describió como una “fiebre india” y murió a los pocos días. De acuerdo con Bradford, como fue citado por John H. Humins en el New England Quarterly, el moribundo Squanto expresó su deseo de “ir al Dios de los Ingleses en el Cielo” y “legó sus pequeñas propiedades a sus amigos ingleses, como recuerdos de su amor”. Algunos observadores, incluyendo a Humins, sostienen que el legendario papel de Squanto como salvador de los peregrinos ha sido en gran medida exagerado. “Su lucha por el poder con Massasoit… no ha sido adecuadamente anotada en las historias sobre el período”, señaló Humins, “[y] de hecho puso en peligro el

relación con los indios”. Sin embargo, Squanto sigue siendo una figura clave en el folclore americano…

Lecturas adicionales sobre Squanto

Nueva York, Oxford University Press, 1982.

Vaughan, Alden T., Frontera de Nueva Inglaterra: Puritanos e indios, 1620-1675, Boston, Little, Brown, 1965.

Humins, John H., “Squanto y Massasoit: A Struggle for Power,” New England Quarterly, 60, Marzo 1987; 54-70.


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